Por Mariano Berro: Coach Ontológico, especializado en entrenamiento de líderes y equipos. Consultor Político con experiencia en diferentes procesos latinoamericanos.
La inteligencia artificial (IA) es una tecnología que está transformando rápidamente la forma en que vivimos y trabajamos. A medida que la se integra cada vez más en la economía y la sociedad, los gobiernos deben prepararse para enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que surgen de esta nueva era.
Mientras creadores, inversores y grandes empresarios debaten si se debe poner un freno temporal por los avances feroces de estas tecnologías, las herramientas nuevas que surgen diariamente, no se detienen. La realidad es que no hay marcha atrás y por eso debemos mirar hacia adelante, en pos de estos cambios feroces.
La política una vez más llega tarde. El mundo está cambiando y el futuro será completamente diferente en muchos aspectos pero, ni si quiera ocupa un lugar central en las agendas y muchas veces, ni siquiera ocupa un lugar.
¿PREOCUPA? SÍ ¿ES PELIGROSO?, TAMBIÉN
Seguimos viendo cómo en los diferentes lugares del mapa, la tendencia a vivir pensando en elecciones permanentemente, donde las construcciones de relatos superan las realidades. Parece ficción, pero es la mismísima realidad.
¿Qué caminos eligen hoy los líderes políticos? Aquellos que menos impactan en la vida diaria de las personas. Perdón, impacta pero de manera negativa en nuestras sociedades.
Relatos y polarizaciones, gritos y acusaciones, en lugar de diálogo y aprendizaje. Así, se siguen tomando decisiones que electoralmente son rentables porque las políticas realmente necesarias, las profundas, aquellas que hay que cambiar y prepara hoy para un mejor mañana, NO TIENEN LUGAR.
¿Por qué? Repito. Solo se piensa en ganar pero no tanto en gobernar. Mejor dicho, gobernar para la tribuna, postergando aquellas políticas de estado que se prefieren dilatar o dejar para el siguiente hipotecando el futuro de nuestros ciudadanos.
Estas tecnologías cambiarán el mundo, de hecho ya lo están cambiando y la política sigue postergando algo inevitable ¡Debemos actuar ya!
En primer lugar, los gobiernos deben invertir en educación y capacitación para garantizar que los trabajadores estén preparados para los cambios en el mercado laboral impulsados por la IA. Muchos trabajos no serán los mismos y los gobiernos deben trabajar con la industria y las instituciones educativas para asegurarse de que los trabajadores tengan acceso a la formación necesaria para competir en la economía del futuro.
En segundo lugar, deben considerar cómo regular en una era que será la revolución industrial de nuestra era. Los avances son enormes y el impacto involucra a demasiados sectores. El estado es quien debe regular para garantizar el uso responsable, el acceso y la transparencia.
En tercer lugar, se deberá fomentar la investigación y el desarrollo para su aplicación en áreas que sean beneficiosas para la sociedad, como la atención médica, la energía renovable, la seguridad pública y la movilidad sostenible. Los gobiernos deben trabajar, fomentar y apoyar la investigación para el desarrollo de nuevas tecnologías que puedan mejorar la calidad de vida, resolviendo problemas sociales y ambientales.
En cuarto lugar, los gobiernos deben considerar los impactos de la IA en el mercado laboral y en la economía en general. Así como resalté anteriormente que cambiará la forma en que se realizan muchas tareas, se crearán nuevos trabajos, pero también podría eliminar algunos trabajos y requerir una reorganización significativa de la economía.
Por último, la oportunidad que genera para aquellos países que sepan manejar de manera correcta esta etapa de la historia y a través de políticas públicas permitan captar inversiones que colaboren en el desarrollo de los países y sus economías brindando un impacto positivo en los ciudadanos.
Los gobiernos tienen la responsabilidad de preparar las naciones para el futuro y ese futuro es ahora.

