“Entonces, ¿quieres a un hombre proveedor, pero para ti limpiar es opresión patriarcal? Interesante”, con ese mensaje comenzó todo... y empeoró. Es uno de los videos que publicó Javier “El Chicharito” Hernández, el futbolista tapatío y ex jugador del Real Madrid que decidió utilizar sus redes sociales para hablar sobre las relaciones de pareja y los roles de género, de feminismo y patriarcado. Si de por sí, son temas controversiales y delicados, cuando es materia que desconoces y eres una figura pública, el desenlace es poco prometedor.
“Mujeres, están fracasando. Están erradicando la masculinidad haciendo a la sociedad hipersensible. Encarnen su energía femenina, cuidando, nutriendo, recibiendo, multiplicando, limpiando, sosteniendo el hogar que es el lugar más preciado para nosotros, los hombres“, sentenció en otra publicación. Quizás no anticipó lo que generaría con sus videos y nadie a su alrededor se lo advirtió, o si lo hicieron, evidentemente, no los escuchó. Con sus contenidos, el deportista volvió a encasillar a las mujeres como responsables de la limpieza y el cuidado del hogar, y a los varones como meros proveedores. Atrajo los reflectores y las críticas, encendió su propia crisis mediática.
Un futbolista, que llegó a ser un ídolo de jóvenes y adultos, una gran referencia del balompié, publicando ese tipo de contenidos... era previsible lo que seguía. Ninguna figura pública está a salvo de una crisis.
Mientras en redes sociales se volvía tendencia, Javier Hernández tardó cinco días en reaccionar, en responder. Este jueves emitió un comunicado disculpándose: “Lamento profundamente cualquier confusión o malestar que mis palabras recientes hayan causado; nunca fue mi intención limitar, herir ni dividir”, escribió.
En una de sus publicaciones de Instagram, el “Chicharito” compartió que su papá le dijo: “lo más difícil no es llegar, lo más difícil es mantenerse”. Ojalá mantenga presentes esas palabras y vuelva a ser la figura que inspiraba a niños, niñas y jóvenes deportistas. Que nos recuerde lo que lo llevó a triunfar en la cancha grande; que nos hable de valores, de esfuerzo, de disciplina, de trabajo en equipo, de fe y voluntad, para que así sigan viéndolo con orgullo, cariño y respeto. Que volvamos a imaginar cosas chingonas.